Ni importa cuan oscuro sea el panorama, no te des por vencido, sigue luchando, sigue clamando con más fuerza. No te conformes con migajas, cuando Dios tiene manjares para ti, porque tú no fuiste creado para mendigar, sino para conquistar, para triunfar y para que la gloria de Dios sea vista a través de ti.
¡Ten confianza! ¡Jesús te llama! Y verás tu milagro cuando El te diga: "Vete, tu fé te ha salvado"
La pregunta es: ¿Qué quieres que Él te haga?