Hoy vamos ver como nos pueden ayudar los Test A/B a identificar que cambios exactos nos pueden conseguir más conversiones o menos rebote pero antes, demos paso al patrocinador!!!!:
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Si nunca has oido hablar de los test A/B este episodio te va a encantar.
Es algo que Amazon y otras grandes tiendas hacen constantemente.
¿En qué consisten los Tests A/B?
Te lo explico, como a priori, no podemos saber con certeza qué cambios de una Landing Page propiciarían un aumento de las conversiones, necesitamos experimentar para encontrar la mejor combinación, pero reduciendo el riesgo de perder beneficios u obtener resultados no concluyentes debidos a influencias externas.
En este sentido, los tests A/B nos permiten comparar el comportamiento de dos versiones de una misma página, normalmente una Landing Page o la home, que difieran en un único elemento y cuyo objetivo es evaluar el impacto que ese elemento tiene en los usuarios visitantes, medido por la métrica que definamos, durante un determinado periodo de tiempo.
Durante la ejecución del test, los visitantes visualizan aleatoriamente una u otra versión de la página, de forma que, al final del experimento, el total de visitantes se repartirán en partes iguales entre ambas versiones.
Se podría ver como si, cuando un usuario solicita la página, se echara una moneda al aire y, según salga cara o cruz, se le muestra una u otra versión.
Con este método, resolvemos dos de los problemas que aparecen si nos planteamos modificar la Landing Page sin ninguna otra consideración:
Dado que las dos versiones de la página coexisten, eliminamos la influencia de cualquier factor externo o estacional en el análisis de los resultados, puesto que ambas son afectadas por igual.
En caso de que el cambio afecte negativamente a la tasa de conversión, el impacto en la pérdida de nuestros beneficios queda reducido a la mitad.
El ejemplo clásico en los tests A/B hace referencia al color de los botones en las llamadas a la acción, utilizando un color en la página original (versión “A” o página de control) y otro color en la variación (versión “B”) de la página.
Sin embargo, no debemos limitar estos test a cambios tan simples como variaciones de colores, de tipos de letras o incluso de titulares e imágenes, sino también cambios estructurales en la disposición de diferentes elementos de la página, como la longitud de un artículo o la posición de un banner publicitario.
No tengáis miedo de probar cualquier cambio que se os ocurra, pero siempre con la precaución de evitar modificaciones múltiples o radicales que hagan diferenciarse demasiado ambas páginas.
De hacerlo así, no podríamos identificar qué cambio ha producido mayor beneficio o, incluso, puede suceder que los efectos positivos de un cambio sean neutralizados por los efectos negativos de otro y estemos desechando algún cambio que habría sido beneficioso.
Cambies lo que cambies, nunca olvides la máxima de los tests A/B: dos versiones similares de una página, con un único elemento diferente entre ambas
Para que os hagáis una idea de la importancia de ser creativos con los cambios que podemos realizar, pensad en 2 anuncios de pañales:
La información de ambas páginas es idéntica pero, mientras que en una, el bebé nos mira de frente, en la otra mira al titular del anuncio… y cual crees que funcionó mejor? Claro, la segunda, porque los ojos del bebé nos invitan a leer el titular.