Que tiene que pasar para que dejemos de buscar a Dios solo en los momentos cuando todo se complica, cuando no hallamos solución y pensamos que es el final, del camino o incluso de nuestra historia. Aferrándonos a Dios solo como la última instancia que puede protegernos... Aún así Dios se encuentra a la espera de que seamos capaces de crear una conexión genuina y real con él, a través de un corazón dispuesto.