Nada que perder, salvo nuestro miedo. Resistencia en tiempos peligrosos.
El miedo es la arma del poder, y trabaja para él en el interior de cada uno, a través de una domesticación que ha sido un éxito completo. Sin embargo, ese sentimiento paralizante, es capaz a veces de impulsarnos a la acción, cuando vemos amenazadas raíces poderosas.