¿Alguna vez has roto algo de mucho valor? Probablemente sientes que todo lo que está roto en tu vida es irreparable. ¿Por qué Dios ama a personas que rompen cosas? No tiene mucho sentido. ¿Quién da tanto por tan poco? Aún cuando no le damos lo mejor de nosotros a Dios, Él nos da lo mejor; nos da su gracia, un regalo inmerecido.