
Sign up to save your podcasts
Or


En este episodio hablamos de una idea que muchas personas cargamos sin darnos cuenta: que cuidar de nosotros mismos es egoísmo. Nos enseñaron que amar es dar, sostener, aguantar y dejarnos para el final… pero ¿qué pasa cuando vivir así nos vacía por dentro?
Compartimos cómo esta creencia aparece en la maternidad, la paternidad, el trabajo y en la forma en que organizamos nuestra vida diaria. Hablamos de culpa, de sacrificio, de patrones heredados y de esa dificultad tan real de darnos tiempo sin sentir que estamos fallando a alguien.
También abrimos nuestra experiencia personal: cómo hemos intentado construir espacios de autocuidado en medio de la rutina, qué nos ha funcionado, qué no, y por qué priorizarte no significa dejar de amar a los demás. Al contrario: muchas veces es la única forma de estar de una manera más sana, más presente y más verdadera.
Este episodio no va de recetas perfectas. Va de cuestionar una creencia profunda y de abrir una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿quién decidió que cuidarte era egoísmo?
By Laura Pardo y Emilio ParmeEn este episodio hablamos de una idea que muchas personas cargamos sin darnos cuenta: que cuidar de nosotros mismos es egoísmo. Nos enseñaron que amar es dar, sostener, aguantar y dejarnos para el final… pero ¿qué pasa cuando vivir así nos vacía por dentro?
Compartimos cómo esta creencia aparece en la maternidad, la paternidad, el trabajo y en la forma en que organizamos nuestra vida diaria. Hablamos de culpa, de sacrificio, de patrones heredados y de esa dificultad tan real de darnos tiempo sin sentir que estamos fallando a alguien.
También abrimos nuestra experiencia personal: cómo hemos intentado construir espacios de autocuidado en medio de la rutina, qué nos ha funcionado, qué no, y por qué priorizarte no significa dejar de amar a los demás. Al contrario: muchas veces es la única forma de estar de una manera más sana, más presente y más verdadera.
Este episodio no va de recetas perfectas. Va de cuestionar una creencia profunda y de abrir una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿quién decidió que cuidarte era egoísmo?