La realidad es un campo de posibilidades infinitas, sin forma concreta, hasta que nosotros —a través de nuestros sentidos, intuición o sensibilidad— elegimos una parte, un ángulo, una forma de mirar.
En otras palabras:
No inventas "de la nada", pero tampoco copias.
Creas seleccionando, interpretando, filtrando una fracción del caos infinito que te rodea.
Esa elección es lo que te hace único como artista.