El Ángel de la Navidad desciende el 21 y nos acompaña durante tres días, hasta el nacimiento del niño-Dios. Este período es para estar en armonía con nosotros mismos, con nuestros semejantes y con toda la creación, en actitud de recogimiento y agradecimiento a nuestro Creador.
En el aspecto espiritual, la preparación del hogar para recibir el Ángel de la Natividad se basa en una limpieza. Para explicarnos más de este tema, nos acompaña Padme vidente.