Dudo mucho que hayan olvidado a un ilustre cerrador que tuvimos hace unos años y que logró incluso salvar 51 juegos en 2012. Jim Johnson. En sus últimos días en Baltimore, cada vez que salía en una situación de peligro, todos en el estadio o en frente de las pantallas nos echábamos la bendición y veíamos como los juegos se iban entregando.
Hoy hay que preguntarse si tenemos un nuevo Jim Johnson en nuestro apreciado Mychal Givens