Salmo 107:23-29 (La Palabra)
Los que surcan el mar en naves, comerciando por aguas caudalosas,
han visto las obras del Señor, sus maravillas en el mar profundo.
Pues habló y se alzó un viento huracanado que hizo encresparse a las olas. Subían hasta el mismo cielo, hasta el abismo bajaban, desfallecidos por el terror; rodaban, daban tumbos cual borracho, y era inútil su destreza. Pero en su angustia gritaron al Señor y él los salvó de sus penurias. Hizo que la tormenta amainara, que enmudecieran las olas.