El miedo es una herramienta de dominación. Infundir el miedo es más importante para una facción autoritaria que ejercer la fuerza. Si mediante violencia verbal, cambiando el ambiente del diálogo político para hacerlo incierto y temible, se logra el objetivo de que la gente se cuide de lo que dice, la dictadura tiene su camino allanado. Antonella Marty, Pablo Avelluto y José Benegas discuten cómo el aparato político de Javier Milei busca sembrar el miedo a cuestionar y tiene efecto en muchas personas.