La Biblia resulta clara en este sentido: Fue Poncio Pilato quien, azuzado por los altos mandos judíos, acabó con la vida de Jesús. Pero ¿Podemos realmente estar seguros de que así fue? Este apasionante documental, rodado en Italia e Israel, traza un complejo retrato del gobernador romano, quien aparece como un político cruel, pero... ¿implica ello que sus manos se manchasen con la sangre de Cristo?