En muchas ocasiones no sabemos qué responder ante estas tres palabras: "¿quién tú eres?" -- Tal vez sea que dejamos que nuestro ambiente o nuestros problemas nos definan. O simplemente estamos tan acostumbrados a lo que el mundo dice que somos, que no vemos quien realmente somos.
Cuando nuestro enfoque no está en Dios, no nos vemos de la manera que Él nos ve. Y mientras nos enfoquemos en lo que el mundo dice que somos o quiere que seamos, no veremos nuestra verdadera identidad.
Si deseas responder a esa gran pregunta "¿Quién soy yo?", la respuesta solo la encontrarás en Él.