Don Rafa, dueño de un restaurante mexicano, recibió esta llamada para ordenarle comida pero el cliente era muy exigente y delicado para comer. Tienes que escuchar cómo explotó cuando le dijo que ni la lechuga le gustaba.
Don Rafa, dueño de un restaurante mexicano, recibió esta llamada para ordenarle comida pero el cliente era muy exigente y delicado para comer. Tienes que escuchar cómo explotó cuando le dijo que ni la lechuga le gustaba.