Entramos al Tenedor libre, y elegimos que comer, elegimos que servirnos, por qué no hacemos lo mismo con lo que consumimos. Hoy tenemos tiempo de silencio, podemos experimentar el silencio del mar en nuestra propia casa. Viva el mar!
Entramos al Tenedor libre, y elegimos que comer, elegimos que servirnos, por qué no hacemos lo mismo con lo que consumimos. Hoy tenemos tiempo de silencio, podemos experimentar el silencio del mar en nuestra propia casa. Viva el mar!