Las mañanas son generalmente tranquilas en los alrededores del parque La Libertad del municipio de Colón, pero este día, a pesar de lo nublado típico del tiempo invernal los monumentos que atesora el lugar tenían un singular brillo, radiante, de esos que dilatan las pupilas humanas. Un brillo contagioso que se percibía también en los familiares, colegas y amigos que se aglutinaron con una multitud heterogénea frente a la Casa de Gobierno, para abrazar y recibir a 4 médicos del municipio, procedentes de los lugares más humildes de Brasil.