Las Prédicas deben ser siempre, de acuerdo a las Sagradas Escrituras. Conforme predicaron los Profetas, Cristo y los Apóstoles. La verdadera Doctrina cristiana, está escrita en la Biblia: debemos ser capaces de recibir ese consejo y esa orientación; con agrado. El modernismo y el libertinaje, destruyen a la Iglesia: desde la música, la vestimenta y las malas costumbres del mundo.