Uno de los grandes aciertos de la Sexagésima Cuarta Legislatura de la Cámara Alta fue la adición que se realizó al artículo segundo de la Constitución, a través del cual los pueblos y comunidades afromexicanas por fin son reconocidos como parte de la composición pluricultural de la nación. Con ello, las comunidades afromexicanas adquieren los derechos establecidos en la Carta Magna para garantizar su libre determinación, autonomía, desarrollo e inclusión social.