El tiempo avanza, uno de los axiomas más usados pero que no pierden su validez. Hagamos memoria, ¿cómo fueron los años de colegio? ¿estaban las tribus urbanas, pantalones anchos, shorts cortos en educación física, hojas de roneo, enciclopedias en las mochilas? Así como el tiempo avanza, dejando estragos, luego de muchos meses nos hemos vuelto a reunir, regresando a las raíces de aquellas conversaciones que jamás se grabaron, para hablar de los libros que leímos y hemos dado a leer en el colegio. ¿Recuerdan los suyos, aquel que les abrió el apetito por las letras, aquel que los hizo vomitar de aburrimiento, ese que - derechamente - no leyeron por fome? Esta fue la excusa, el tema central de este breve capítulo. Ahora, la duda es... ¿qué ocurrirá luego de esto?