Se suele decir que el "corazón manda". Es decir, tiene el control de nuestras emociones, decisiones... de nuestra vida. Por tanto, si dejamos que nuestro corazón nos controle, permitimos que entre el engaño y comenzamos a tomar decisiones bajo nuestro propio juicio, lejos de la voluntad de Dios. Es por esto, que Dios nos llama a confiar en ÉL. ¿Qué impacto tendrá confiar en Dios en nuestra vida?