Entre los 3 y los 6 ańos se producen cambios radicales en la vida de un nińo. A esa edad empieza a tener sentido para él el futuro y aprende a controlar en una cierta medida sus impulsos. Aunque no todos los nińos tienen la misma destreza en el autocontrol. Hace más de 40 ańos, el psicólogo Walter Mischel se propuso medir científicamente la fuerza de voluntad en un grupo de nińos y observar cómo esta habilidad podía influir en la evolución hacia la edad adulta. Eduardo Punset visitó a Mischel en su despacho de la Universidad de Columbia, donde discutieron de la importancia de esos primeros ańos en la felicidad futura.