Llegó el viento sur y la esperanza de que los ánimos se calmen. A pesar del viento sur los barrios de rosario siguen siendo una hoguera por los sicarios, por los precios que no ayudan a adquirir alimentos, son una bomba.
Llegó el viento sur y la esperanza de que los ánimos se calmen. A pesar del viento sur los barrios de rosario siguen siendo una hoguera por los sicarios, por los precios que no ayudan a adquirir alimentos, son una bomba.