Los principales sindicatos españoles, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), han convocado una huelga general en rechazo de la reforma laboral aprobada por el gobierno, que favorece a las grandes empresas y reduce los derechos de los empleados. Entre otras cosas, si la reforma no se rectifica, será más fácil por un empresario despedir a los trabajadores.
Los sindicatos españoles han aceptado las reconversiones industriales, estatales y privadas, con fondos del pueblo y beneficios para el capitalismo. Y también se han callado frente a las sucesivas reformas laborales, con las que se ha desmontado el trabajo fijo, y se ha impuesto el trabajo eventual, la contratación basura, la economía sumergida, y el despido libre. Por si no fuera suficiente, han permitido que se aprobaran las salvajes leyes de extranjería, contra los trabajadores inmigrantes.