Iniciamos nuestro recorrido en el corazón del texto griego de Apocalipsis 22:12. El pasaje abre con una partícula vibrante: Ἰδού (Idou). Aunque suele traducirse como un simple "He aquí", en el griego koiné es un imperativo de alerta absoluta.
Iniciamos nuestro recorrido en el corazón del texto griego de Apocalipsis 22:12. El pasaje abre con una partícula vibrante: Ἰδού (Idou). Aunque suele traducirse como un simple "He aquí", en el griego koiné es un imperativo de alerta absoluta.