El Señor afirma que su Reino permanecerá para siempre ya que nos ha enviado a su Hijo, nacido como niño, para que en Él tengamos, no solo Paz, sino todo lo que necesitamos para estar en su santa gloria
El Señor afirma que su Reino permanecerá para siempre ya que nos ha enviado a su Hijo, nacido como niño, para que en Él tengamos, no solo Paz, sino todo lo que necesitamos para estar en su santa gloria