Hoy en día pensamos que la Iglesia tiene dos opciones en cuanto a cómo relacionarse con el mundo. La primera es separarse por completo del mundo para no caer en la tentación, y la segunda es que la iglesia debe integrarse al mundo para poder influir en él. Sin embargo, lo que vimos el domingo pasado es que esto es una falsa dicotomía.
Acabamos de iniciar una nueva serie, donde estaremos estudiando los 10 mandamientos. Pero antes de llegar a ellos, estuvimos estudiando Éxodo 19:1-6.