En este episodio N10, exploramos por qué es clave reconectar con tu esencia original, esa que adoptaste antes de ponerte el "personaje" para encajar y ser querido, sin quedarnos atrapados en el pasado, sino usándolo como mapa para entender cómo actúas hoy.
El poder de mirar atrás
No hace falta un gran trauma: silencios, exigencias o dinámicas familiares sutiles moldean patrones que arrastramos, como dificultad para poner límites o síndrome del impostor. Tú eres el resultado de todas tus vivencias, desde bebé hasta ahora, y ignorarlas te priva de info valiosa para transformar tu día a día.
Ejemplo real: el caso de Irene
Irene no podía hablar en reuniones pequeñas; coaching reveló que, como hija mediana, se sentía invisible en cenas familiares, con padres enfocados en hermanos. Al conectar eso con su "niña interior" –memoria emocional y aprendizaje–, un simple reconocimiento la liberó, cambiando su posicionamiento profesional.
Patrones comunes de infancia
¿Qué se premiaba? (responsabilidad, no molestar) → Adultos que lo sostienen todo solos.
¿Qué no se aprobaba? (llorar, fallar) → Hiperexigencia o evitación de conflictos.
Hogares tensos → Alerta constante o hipersensibilidad a emociones ajenas.
Tu diálogo interno y sanación
Ese automachaque severo suele eco de cómo te hablaban padres o profes; validarlo como adulto afloja el nudo, reduce estrés y mejora relaciones.
Pregúntate: "¿De dónde viene esta piedra en el zapato?" y reivindica tu esencia sin disfraces para fluir en propósito, trabajo y conexiones.
¡Prueba sin miedo, que desde ahí todo se facilita!
+info: https://coachforhappiness.com