Cada vez se habla más de esas relaciones que permiten alguna que otra “escapadilla”. Para que se entienda mejor, los dos tienen el mismo derecho o más bien, ningún derecho a reclamar nada. El que se mete aguanta.
Cada vez se habla más de esas relaciones que permiten alguna que otra “escapadilla”. Para que se entienda mejor, los dos tienen el mismo derecho o más bien, ningún derecho a reclamar nada. El que se mete aguanta.