En la sexta región de chile, existe un lugar en donde sus aguas serian milagrosas e incluso personas con enfermedades crónicas irían allí para palear y a la vez curarse de estos males. Se dice que en una ocasión una mula de una recua enfermo y en una vega al costado del rio Tinguiririca quedo para morir, pero el animal famélico sano gracias a las propiedades de este santuario.