EJECUCIONES Y PROCEDIMIENTOS DE TORTURA ( DESDE EL INFIERNO):
Sometieron a los brujos a las más horribles torturas que los inquisidores aplicaban sin vacilar. La hoguera quemó a más de 30.000 seres humanos y el potro se utilizó para propagar el sufrimiento. Detrás de los crímenes siempre se escondía el Demonio, que otorgaba vida propia a los infernales instrumentos de dolor.
Las empulgueras, método que servía para apretar los dedos pulgares de los acusados, sólo era uno más de los tormentos que la Inquisición aplicó a las brujas. Esos horrores manifestaron el poder del mal que se extendió a través de generaciones y acabó con la vida de miles de seres humanos.
El terror se concentró en los instrumentos de tortura. El Diablo forjó con ellos los miedos de hombres y mujeres y en las aldeas se condensó el fuego del odio, que al paso de la oscuridad profanaba el espíritu de los corazones buenos. Cazadores de brujas, inquisidores y jueces se afanaron en segar la vida de seres humanos. Ésta es la conclusión de un episodio histórico sangriento.