Con apenas 17 años de edad y el cuarto grado escolar, Marcelo Verdecía conoció a Fidel en la Sierra Maestra. Allí aprendió a empuñar un fusil y se ganó la confianza del Comandante al punto de convertirlo en una de sus escoltas que lo acompañó en la Caravana de la Libertad y rememora lo sucedido aquel 6 de enero de 1959 cuando Fidel decide su entrada en la ciudad de Cienfuegos. (Damarys Leyva Feijoo)