Descartes es considerado el padre de la filosofía moderna, pero sus aportaciones más importantes fueron en el campo de la ciencia y anticiparon la creación del método científico.
René Descartes es una de las figuras más influyentes en la historia del pensamiento moderno occidental. Se lo conoce principalmente por su faceta de filósofo, pero fue también científico: como las grandes figuras de la Antigüedad y el Renacimiento, era un “polímata”, es decir, una persona con conocimientos globales en varios temas de al menos uno de los tres grandes campos intelectuales: el arte, la ciencia y las humanidades.
Descartes revolucionó el conocimiento al establecer un método basado en la duda metódica y la razón como única fuente de certeza, algo que queda resumido en su famosa frase “Cogito, ergo sum” (“pienso, luego existo”). Esta sentencia es uno de los fundamentos de la filosofía moderna y su impacto se extiende más allá de esta, influyendo en el desarrollo del método científico y en el avance de las ciencias en general.