En este tercer Réquiem el poeta le pide a su amigo que no se marche, que van a soltar los potros y que bellas gitanas de piel morena y brillante cabellera están soñando con Él.
Que se quede con la risa y que ya cuando duerma venga la muerte.
En este tercer Réquiem el poeta le pide a su amigo que no se marche, que van a soltar los potros y que bellas gitanas de piel morena y brillante cabellera están soñando con Él.
Que se quede con la risa y que ya cuando duerma venga la muerte.