La Palabra de Dios ordena que los Obispos sean casados. El Ministro, Pastor u Obispo no puede ser un nefito: un novato, que recin est comenzando. Tiene que tener madurez y experiencia con Dios; conocedor de la Palabra de Dios. No debe tener acepcin de personas: ayudar a todos. Debe tener buen testimonio de los de fuera de la Iglesia: vecinos y compaeros de estudio o trabajo.