Resolución 54, protección al consumidor, son palabras llevadas y traídas desde el pasado mes de mayo. Llegar a un establecimiento comercial y ver el documento que salta a la vista colgado de una pared demuestra que al menos está en el lugar adecuado, sin embargo, regularmente de espaldas a quien debe ponerlo en práctica.
Y digo de espaldas no solo por una cuestión de ubicación, sino de acción, pues continúan los establecimientos que sirven a la población haciendo abuso del maltrato continuado, los horarios de meriendas, los arqueos de cajas, el desconocimiento de la calidad o funcionalidad de un producto por parte del dependiente o la presencia del celular.