Un punto clave para mantener una gestión personal equilibrada es nuestra capacidad para resolver y/o afrontar conflictos, especialmente, cuando esto sucede con otras personas y en el entorno laboral, ya que en esos casos además de que pueden generarse problemas mayores, también afecta a nuestro nivel de estrés y por ende a nuestra salud. Una técnica bastante efectiva en la resolución de conflictos es la denominada “técnica del rebobinado”.