Como hijos de Dios tenemos la responsabilidad de ayudar a quienes están en apuros, y Dios es tan bueno que aunque es nuestra responsabilidad, nos bendice cuando la cumplimos. (Isaías 58:10-11)
Como hijos de Dios tenemos la responsabilidad de ayudar a quienes están en apuros, y Dios es tan bueno que aunque es nuestra responsabilidad, nos bendice cuando la cumplimos. (Isaías 58:10-11)