El geólogo Edward Suess definió en 1885 batolito como un gran cuerpo intrusivo de roca granítica de decenas de kilómetros de profundidad que puede alcanzar cientos de kilómetros de longitud y un centenar o más de kilómetros de anchura. Se forman por procesos prolongados de intrusión a lo largo de millones de años y afloran cuando la erosión ha removido la capa superior. Su origen está en el enfriamiento del magma de las cámaras magmáticas de antiguos volcanes.Julio López-Davalillo Larrea, profesor de Geografía en la UNED