Y Saúl ofreció el sacrificio que debe quemarse completamente. En cuanto Saúl terminó de ofrecer el sacrificio, llegó Samuel. Saúl salió a recibirlo y Samuel le preguntó:
—¿Qué has hecho?
Saúl respondió:
—Vi que los soldados me abandonaban, tú no llegabas y los filisteos se estaban reuniendo en Micmás, así que pensé: “Vendrán los filisteos y me atacarán en Guilgal ¡y ni siquiera le he pedido ayuda al SEÑOR!” Por eso me atreví a ofrecer el sacrificio que debe quemarse completamente.