Abner se enojó mucho y le dijo: Yo he sido fiel a Saúl y a su familia y no te entregué en manos de David. No soy un traidor que trabaja para Judá, y ahora alegas que he estado con esa mujer. ¡Que Dios me castigue si no hago nada por hacer realidad lo que el SEÑOR le prometió a David! Voy a quitar el reino de la familia de Saúl y se lo entregaré a David. Lo haré rey de Judá y de Israel, desde Dan hasta Berseba. Isbaal, atemorizado, se quedó sin palabras.