Joab y su hermano Abisay habían estado preparando una emboscada contra Abner porque en la batalla de Gabaón Abner había matado a Asael, el hermano de ellos. David les dijo a Joab y a todos los que estaban con él que rasgaran su ropa y se vistieran de luto e hicieran duelo por Abner. David asistió al funeral en Hebrón, donde lo enterraron. El rey lloró a gritos junto a la tumba de Abner y todos lloraron con él.