Cuando llegaron al lugar donde se trilla el trigo, propiedad de Nacón, los bueyes tropezaron, haciendo caer el cofre de Dios, pero Uza alcanzó a sostenerlo antes de que se cayera. Sin embargo, la ira del SEÑOR se volvió contra Uza y lo mató por atrevido. Uza murió allí mismo junto al cofre.