Tamar le dijo: ¡No, hermano! ¡No me obligues a hacer eso! ¡No cometas esta infamia, que eso no se hace en Israel! No podría librarme de mi vergüenza y la gente te vería como un criminal. Mejor habla con el rey, él dejaría que nos casáramos.
Pero Amnón no escuchó a Tamar y como era más fuerte, la forzó a tener relaciones sexuales con él.