El trabajo de los reporteros gráficos ha cambiado de un extremo a otro. Con esas palabras lo describe Fernando Ariza Romero, jefe de fotografía del periódico El Tiempo, de Bogotá (Colombia). "Algunos de mis compañeros han hablado de la sosobra, del miedo, de la incertidumbre que se ve en las clínicas, en las unidades de cuidados intensivos, en los barrios pobres. Ha cambiado en algo su ojo. Antes se podían acercar muchísimo más al hecho para registrarlo, para hacer la fotografía. Ahorita muchos han optado retirarse un poco y mantener una distancia de un metro o dos, obviamente también para la protección de ellos mismos", cuenta.