Las monarquías o realezas históricas carecen hoy de arraigo en la realidad de la vida de personas y familias. Resaltar la verdadera Realeza de Cristo en redescubrir la propia Dignidad de ser Hijos del Sumo Señor. Y los padres y las madres son responsables de recuperar en ellos mismos lo perdido de esa condición de Reyes durante su infancia para saber acoger, cuidar, educar y acompañar a sus hijos como a verdaderos Reyes, conectados con su Dignidad esencial de ser Hijos de Dios