Todo lo que siempre te interesó sobre cómo perdió la cabeza Luis XVI.
Analizamos el juicio y la ejecución y hablamos también de su verdugo (toda una saga, los Samson), sus abogados y su famoso “armario de hierro”.
Su incapacidad para ver el sufrimiento de su pueblo y comprender el movimiento revolucionario en el que se vio inmerso acabó por condenarle a morir en una guillotina que él mismo había contribuido a perfeccionar.