Las dos últimas víctimas de las infames Fiscalías del Odio han sido el inspector de policía Ricardo Ferris y el sacerdote Custodio Ballester, perseguidos y juzgados únicamente por atacar varios de los dogmas intocables del actual sistema en materia de inmigración, delincuencia e islamización. Estarán con nosotros para explicarnos de primera mano los detalles de sus procedimientos judiciales y de la persecución mediática que han sufrido