Cuando ya no podemos con el dolor no podemos hacer otra cosa más que rendirnos, porque una vez que te rindes una vez que tocas fondo no hay nada más qué hacer más que ver la luz que te guía a salir
Cuando ya no podemos con el dolor no podemos hacer otra cosa más que rendirnos, porque una vez que te rindes una vez que tocas fondo no hay nada más qué hacer más que ver la luz que te guía a salir