Te has preguntado ¿Dios, sabes que estoy aquí? Fueron 400 años de silencio para Israel. Elisabet y Zacarías experimentaron un desierto en sus vidas donde no escuchaban la voz de Dios, pero finalmente tuvieron su milagro con el nacimiento de Juan. En tiempo de desierto sigue buscando a Dios; su Espíritu Santo sigue obrando.