La alquimia es una forma de conocimiento que aspira a la transformación psicológica y espiritual del individuo a través del dominio de las energías creativas que impregnan la naturaleza y la mente humana.
Comprende una parte práctica, basada en un conocimiento detallado
de la materia y sus elementos, y un recorrido de tipo iniciático, expresado metafóricamente en el mito de la transmutación de los metales viles en oro. Su origen se ha querido encontrar en una serie de figuras legendarias pertenecientes a las principales tradiciones esotéricas y religiosas de la humanidad: Adán, Tubalcaín y Salomón, Hermes Trismegisto y María la Hebrea.
Según la literatura apocalíptica, fueron los ángeles rebeldes quienes enseñaron a los hombres la vía para conquistar la piedra filosofal, símbolo de la elevación espiritual del alma y emblema de la imaginación creadora.